La “M” de O’Neil y el péndulo de Marks son ideas hermosas, pero abstractas. El Régimen de Mercado las convierte en algo que se lee de un vistazo: un color.
Qué mira
El semáforo no se apoya en una sola señal, sino en varias, cada una con su peso: la tendencia (el S&P contra sus medias de 200 y 50 días), la amplitud o breadth (qué fracción del mercado está en positivo), el nivel del VIX (el “índice del miedo”), el Fear & Greed y la valuación de largo plazo (CAPE). Cada una vota, se ponderan y sale un puntaje.
El veredicto: tres colores
Ese puntaje se traduce en un semáforo. En 🟢 risk-on, el momentum funciona: podés ser ofensivo, comprar líderes, subir exposición. En 🟡 neutral, selectividad: solo lo más fuerte, posiciones más chicas, stops cortos. En 🔴 risk-off, defensa: bajar exposición, ajustar stops y considerar cobertura. Además, guarda un histórico para que veas los cambios de régimen a lo largo del tiempo.
El paso cero de todo
Por eso el Régimen es el paso 0 del sistema, antes de mirar cualquier acción. De poco sirve el mejor candidato del Ranking si el semáforo está en rojo. El orden es siempre el mismo: primero ¿el mercado acompaña? y recién después ¿qué compro y cuánto?